Piedra de la Iglesia

a 131 Km de Ecorefugio
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La Piedra de la Iglesia. Se trata de una enorme roca abovedada con una altura aproximada de 50 metros, en la que la acción erosiva del mar esculpe unas cavernas en su interior, que se puede visitar cuando la marea está baja. Tanto ésta como las demás rocas que lo rodean, tienen un alto valor para la fauna local, ya que es un lugar donde hacen nido distintas aves como gaviotas, halcones, cormoranes y pelícanos.

La piedra de la iglesia fue declarada Santuario de la Naturaleza el año 2007, símbolo de la ciudad de Constitución. Además, las Rocas han sido inspiración para leyendas locales sobre piratas y naufragios e historias mitológicas. Una de ellas, dice que los enamorados que se besen bajo el portal de la piedra de la iglesia tendrán amor eterno.

Rocas de Constitución

Las Rocas de Constitución son un espacio natural característicos de la costa de la comuna de Constitución. Comprenden el borde costero de la ciudad, abarcando la denominada playa “Los Gringos” hasta la desembocadura del Río Maule. Tiene una superficie de 108,4 ha y está conformado por dos sectores de conjuntos rocosos de singular configuración. En un área se encuentra la Piedra de las Ventanas y la Piedra del León. En la otra, la Piedra del Elefante, de la Iglesia y Las Termópilas. Ambas superficies son parte de una costa horadada y fragmentada por el incesante accionar del océano, donde estas grandes formaciones de roca son testimonio del antiguo acantilado costero hoy fraccionado por el mar.

¿Cómo llegar?

Esta formación rocosa se encuentra en el borde costero de Constitución. Para llegar a esta ciudad se debe acceder por la Ruta L-30 M que une San Javier con la comuna. La distancia es de 85 kilómetros en un viaje que no dura más de una hora 15 minutos.

Además, se puede llegar a la Perla del Maule desde Talca, a través del tradicional ramal Talca-Constitución. Un viaje de 88 kilómetros, único en Chile, adentrándose al corazón de la región, en medio de los majestuosos paisajes al borde del río Maule.

Dunas de Putú

a 122 Km de Ecorefugio
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El pueblo de Putú se encuentra junto a uno de los paisajes más sorprendentes de Chile. Ubicado al norte de la desembocadura del río Maule, en las cercanías de este pueblo está el paisaje más parecido al desierto del Sahara que uno se pueda imaginar. Las dunas de Putú forman la agrupación más extensa de estas que se puede encontrar en Chile. Formadas por la acción del río Maule y las corrientes marinas, este enorme campo de dunas no deja de sorprender a nadie con sus surreales vistas.

Con una extensión de unos 32km a lo largo de la costa, separan la playa de una interesante red de humedales que se han formado en el sector. Debido a la barrera natural que significan estas enormes dunas, la gran mayoría de los esteros y pequeños ríos de la zona no logra llegar hasta el mar y en lugar de eso conforman una extensa red de humedales, hábitat perfecto para la variada avifauna que se ha establecido en este lugar. Lamentablemente este extraordinario lugar no cuenta con ningún tipo de protección y se ha visto amenazado por proyectos mineros y es lugar frecuentado por vehíuclo 4×4 cuyos conductores pocas veces son cuidadosos del entorno natural.

Época adecuada

Todo el año.

Acceso

El pueblo de Putú se encuentra 19km al norte de la ciudad de Constitución. Para llegar a Putú se debe tomar la carretera pavimentada que sale desde Constitución en dirección Norte a través del puente Cardenal Silva Henríquez que cruza el río Maule.

Permisos / Precios

No hay cobro de entradas ni es necesario obtener permisos para realizar esta ruta.

Recomendaciones

  • A pesar de que pueda resultar tentador es mejor no bañarse en el mar. La playa no está habilitada y es muy solitaria.
  • Después de una lluvia el espectáculo de las dunas se puede ver incluso más increíble debido a las pequeñas lagunas que se forman dentro de ellas.

Equipamiento

  • Protección solar
  • Sandalias o algún calzado que permita cruzar zonas pantanosas
  • Calzado liviano para caminar por la arena
  • GPS para poder retornar al punto en que se ingresó a las dunas. Una vez dentro de ellas la vista es prácticamente igual en toda las direcciones y cuesta mucho orientarse. Si no se cuenta con GPS, una brújula puede ser de utilidad.